Con cuchara renovó sus restos de cristales. La memoria se guarda en cristales. Los cristales no se guardan nunca. Se los lleva de los pelos y a la intemperie. La memoria se va golpeando con todo lo que anda alrededor. Los cristales se rajan. Y marcan a las cosas. Y marcan corazones aledaños. Los cristales brillan, las cosas brillan, los corazones...
La memoria se recolecta de a cucharadas. Se mezcla con aceite y a fuego moderado se hierven esperanzas. Se revuelven las historias. Se cocina el futuro. La providencia a punto caramelo. El destino al dente. Los comensales adentro de la olla.
Las zanahorias y las papas, lavándose las manos. Pronto la cena estará lista.
viernes, 26 de abril de 2013
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