Escribir
calcina
Acompañar un vino con letras, calcina.
Preguntarme tanto quién es ese camión promiscuo que lleva la golosina toda
o aflojarme, y entenderme
calcina
Tus ojos charlatanes
Tus manos avaras de simpatía
Tu mirada verde y tu marrón mirada
calcina
Andar sin esperanza
andar con celo
andar muy manso
calcina
Palpitar palpitazos, sean hadas, sean garras, sean ganas, sean nada, calcina
Resolver que no es diferente tiritar a titilar
Que la trifulca me conmueva
Que sueñe con espadas
Que acaricie sin tu espalda
calcina
Lo magnífico.
Lo gerundio.
Lo micrófono.
calcinan
Aprender a escuchar
aprender a decir
aprender que te escuchen
aprender que te digan
aprender que calcina
Lo dicho por un conejo.
La respuesta al consejo.
La bravura del uno.
Bravura la del otro.
Calcina.
Las básculas. Perforar. Los tubérculos. Los noctámbulos. Yo en una madriguera. Una mañana. Una curva. Calcinamos.
Perplejidades calcinan. Banderas calcinan. Lo verdadero calcina lo falso que calcina.
La gramática de la risa, lo que compartimos los embromados, quien se recueste a subrayar, el predicado de los llorosos, descifrar una cifra, el disfraz de la cifra, el membrete de una carta, las virtudes de los océanos, corrugar lo alisado.
Calcina.
La cultura cuando entra en pánico.
Nosotros cuando podemos sentir vergüenza o disentirla.
Nosotros cuando podemos desatar una guerra de misiles, o atarnos a los colchones.
Nosotros cuando podemos subirnos a la imagen del caos y mirar un poco.
Nosotros porque podemos distinguir al acta de quien la redacta.
Nosotros porque podemos también redactarnos.
Redactar eso que calcina.
Anotar, que es huir de una hoja vacía
Y repetir que calcina, que calcina
Y aburrir que calcina, calcina
Y tachar el silencio blanco
restaurar las baldosas
disparar agua
detonar líquido
tener dientes
tener un espejo
decirte cosas
calcina, calcina
Todo se prende fuego a tu espalda
tú ángel en llamas
no puedes ser más héroe que el sol
(un bolo pálido, gélido, bólido).
La pieza de cielo donde empieza todo
donda se catapulta toda la lava
que te arde y transforma
en un ángel medio
una alita sola
no te puedo cuidar
no te puedo curar
No te puedo
Te pego cintas
de las que a veces dominan los dolores
Y sale la noche a alumbrarte
y cuando termines de leer
oirás un grito al final
o cuando termines de leer
no oirás nada
pero nunca me culpes.
¿Cuánto hacía que no te defraudaba?
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