Vos manifestada en mi litigio vital
Como quien no quiere la cosa, pero desea al elemento
Y cuál llegará primero, y quién llegará al segundo,
Adonde serán eyectados los pedacitos de la explosión
Todo el tiempo sin morir que se resguarda de mis escamas
¿Será una cantidad exacta o aproximada?
La protusión sobre la quinta de mis costillas
Indemnización sobre mis vértebras de turno
Penumbra recostada sobre la cordura
La aflicción de la palma de una mano que se fue
¿O es una fundamentación diferente pero análoga a esa?
¿O una costumbre cónclave con aquellas?
¿O árboles áridos de atisbos, o prisiones deambulantes, o uno de mis tercios pero entero?
Cada artículo de la articulación se me autobomba
Se me mete como soneto sonriente en la sobremesa
Y con una acción en la frente diferente
Se pone a divertir al gerundio sin su verbo
Acometerse en la runa de la retina
Es la noticia que desenvolverá la novedad sin que se te ocurra
Descubrirás al que construyó aquel castillo sentimental
Y dirás ¡ay de los párpados de mi psicóloga del mañana!
¡Ay de la víctima injuriosa para quien trepidar fueran lujos!
Pero es una historia que estemos pensando
¡Acolchonemonós!
Ante cada accesorio,
Cada inutilidad
Cada vivacidad
¡Seamos la bisectriz alada, la cosecha del lecho!
¡La vislumbrante entrevista muy mutua entre el dolor y su garganta de gaita!
Porque acaso
- ¿Quién es más viejo, un hombre o su cara?
- ¿De qué material es llorar? ¿O es sólo agua callendo?
- ¿Qué es ese espejismo que nos augura que nos arrasa?
¿Qué nos augura? ¿Qué nos arrasa?
¿será porque dibujaba en nuestra cara, la cara del espanto?
¿será porque blandió su blandura sobre nuestro muro de pieles?
Y si nadie ni ninguno puede conocerse a sí mismo,
¿cómo podría alguien o alguno conocer a algún otro?
Si durante lo que duraste, beso en mi mejilla,
me planté un dogma alrededor de tu semilla
Un soplo sólo te dí, con el aire de un aplauso
Entre dos instantes te tendí ese segmento
Que al profundizarse fue escenario
Que al reencarnalo de tiempo fue teatro
Y allí vi un hombre escondido detrás de una cortina
Y el teatro me dijo que el hombre escondido quería decirme algo
Y queriendo sentarme a escucharlo recé así
Disculpá Dios, usás esta silla?
No la uso ni la presto - no me conestó
De qué material es tu lengua dios chabón?
De qué filo son tus ideas diosa chabona?
No serán un silo de piñatas vacías, amén.
No serán las nimiedades de fuego, ni las gratitudes de la conjugación.
Porque precederé no se puede decir.
Pero sus mismas miasmas ya están empotrándose los catalejos.
¿Quieren hincarse sobre el futuro,
como los robots intrépidos que se avalanchan sobre el confort,
como la cerveza que eructa bebiéndose los hígados?
Mientras la melancólica música de las estrellas me acuna
Sin preguntarse jamás cómo se llama el acunado
Oh estrellas, yo me llamo botella bailarina de las oscuridades
Oh estrellas nunca mías, son mi nombre cada uno de los estrépitos del agua
Pues
¿Acaso los peces no somos seres humanos?
domingo, 10 de febrero de 2019
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