Tratar de trotar, y poder
fue comparar un sueño ternero
fue el macizo suero de un galope
o la fatiga confundida
o un lamento en llamas
era el título del alborote
el revuelto revuelo
la audiencia sorda del hilo de la nada
la ciudad acurrucada
la ciudad acuchillada
cabezal, cabezal prepronderante!
un filo sin martillo
un golpe sin su hacha
una conjunción de arenas macabras
reflexiones abdominales
¿soy un gramo ilógico de polisemias
o me uno a su dulzura de avanzada?
No me demonicen, dijo el diablo,
Soy tu cóctel
El abuelo de un pájaro
El insecto que te picó
La picadura que te insectó
Así de linterna
Con el alma de perorata
Con los ganglios discernidos
Con el sufijo hecho histórico
¡Australopitecus eran los de antes!
Observame con la cara de tus ojos
Que me autorretraté enarbolando dos palmitos
Que me relamí y ahora no puedo ya yo
Que posé con mi rostro infrecuente
En un compendio de una escena
Y fue formidable la fragancia
De los erarios como lanzas
De gaviotas de antesalas
¿A quién le debemos nuestro respiro?
¿A quién le respiramos todo el tiempo?
Si los ademanes, además, de nuestra biología
Nos alquilan sus cosquillas
Y nos chiflan al oído
Vos, pedazo de misil,
Vos correte espacial
(
sin el agua arrinconada, ni con el absoluto absuleto
sin la acronimia del ablande
porque te ponés microscópica
como el monumento a la fiebre
como los desusos aledaños
que hubieron
)
viernes, 22 de marzo de 2019
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