Que nadie me deje morir en este campo edificado,
Que ninguno siga mi ritmo muerto, afuera del pasto
afuera de pequeños disparos que vienen desde los grillos
son verdes balas que si no las presiente, uno no las siente
cómo las verías entonces? cómo podrían no reírse de tí?
pueda una canción nuestra detenerlas
pueda ser que algún silencio
o si no
sus asesinos han venido antes
instalaron sus galerías entre nosotros
sus hoteles, sus museos
en los que estamos adentro
en vidrieras, sí adentro
iluminados, buenas luces
y siempre dentro
viernes, 20 de marzo de 2015
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