viernes, 20 de noviembre de 2015

Cuento sobre algún tema que iremos inventando

Sí sabemos que esto es una impostura. Y si no lo sabíamos, ahora si ya todos los sabemos. Dése cada cual por eso sabido y avancemos entonces todos de la mano y juntos y con una sonrisa, el difícil paso hacia el próximo párrafo.
Llegamos y ladroneamos y se dieron todos cuenta. Ahora estamos en la comisaría treintacuatro tomando declaración. El escritor es el mismo tipo que teclea la máquina de la declaración. No es justo que imputado e impartidor de justicia provengan de la misma mano. Dije eso como una autonegación porque también me hace saber que soy parte yo de esa misma mano.
Pero hay un resquicio teórico de algún libro empolvado que reza que aquello no es posible, analizado desde la teoría de grafos. Nadie puede ser parte de su todo y todo de su parte a la vez. Fue un planteo alarmante e inteligente en un principio pero le descubrí su yeite y contesté a lo canchero en el párrafo después.
Sí puede poder, y puede poder si su tipo de parte-todo no fuera del mismo tipo que su todo-parte y eso fuera si yo por ejemplo soy un frasco de agua frente a mi tapita que tiene un poco de jugo. Pues en tal caso la tapita es parte del frasco, pero a su vez el agua del frasco es parte del jugo de la tapita. Todo eso es verdadero y por eso también tu cara de estoy perdiendo el tiempo.
Sólo puedo decirte la verdad. Es cierto que sos un perdedor. Un perdedor de tiempo. Mis felicitaciones. Beso, beso. Abrazo, abrazo.

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