Lápiz: "Hola reto nuevo, ente-reto, blanco desafío. Acerquémonos tanto como para yo difuminarme por tu despacio campo, como para vos ser el cuenco de mi riacho"
Hoja: "Es que: ¿Qué hay del tomate sin lo rojo? ¿Qué hay del bosque sin el árbol? Que el árbol no se trepe al bosque: ¿Puede lo rojo rapar al tomate?
Goma: "Todo era tan demasiado hermoso que se rompió las pelotas, ¿nunca lo pensaste así?"
Lápiz: "No todo es rebobinar, goma de borrar. Vos sos la que transita para quitarle al búlgaro su Bulgaria, vaya vulgaridad la tuya. Pero descajonar la maceta de su planta no es suplantar su mueca con vacío. Mi barbita de pigmento desenfrenará como conejo de semillas, su gota abriéndose paso entre un cielo de lombrices"
Hoja: "¿Y cuál es la tierra esa que se transformara en crecimiento, sino la piel mía? Tan diploma de saberes como inocua a los conoceres. Esta condición de mecánicos alardes no hace más heurística que aquellos que llaman gansos a los patos."
Goma: "No me temas, delirio, que yo se bien lo que olvidar. ¿Heurística, me decís? Yo era un ventilador y me arrancaron las paletas. Siempre escéptico a la indulgencia, pero si de tambalear se trata cuentenmé primero. Claro que quede: Uno no debe aniquilarse, sino entre la muchedumbre."
Lápiz: "Estas muy metódica, ¿te sentí bien? Tomar nota es beber un signo musical, es literal. Más peligro acecha, más riguroso tu tumulto. Vaya paradójica la paripléjica de tu valla. En cuanto a mí, no seré el más feliz del mundo, pero entre los contentos de la galaxia, cuentemé también"
Hoja: "Mientras vos y vos huyen de la vanidad de la nada, los espectros del tiempo infringen sus espacios. No divisen sus relojes, pelotones, ni dibujen, ni menos borroneen su segundero. El reloj es como la iglesia del tiempo: No es allí donde se esconde."
Goma: "Si te parecen recónditas mis sustracciones no imagino mas substancia que tu cetro, más pimpollo que tu lata. Si voy de shopping, es a la ferretería de las ilusiones, y no hay vendedor que me atienda un poco."
Lápiz: "Estarás borroso al esmero por tan floja comisión la de tu estirpe. Una tos clavada en la garganta, una promesa relente de estornudo, y esos fideos criptonita que prometés de desayuno. Se me cruza el torso a los meñiques del pie, con tal de eludirme a tu salsa."
Hoja: "Cuchá goma, cómo una aceituna retobada me cacarea la dorsal. O una nuez errática sobre mi voluntad abdominal. Y yo ave solitaria presiento sus contorsiones. Yo que soy la desierta senda de los empecinados. ¿Quién soy yo sino yo?"
Lápiz: "Hoja"
Goma: " "
viernes, 23 de septiembre de 2016
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