Hiciste una zamba inspirandote en la zamba q hiciste
Que cada perro lama su herida
¿Llueve? ¿De qué color?
Me dicen que es purpúreo el adiós
Pirámide de perros
Del rugido número uno
Me quedé tinglado
Al jinete de las flores
Flotas de cereal
Me insuflan su estampida
Cáscara de invierno
O verano invertebrado
Succionario calendario
Una olla de momentos
Estupor detonante
Del pasado venidero
Mi mayor nota son cinco minutos leyéndote los ojos
O cuando veo jilgueros esparciéndose en la holgura
O tinturas almadas retozando en la incierta madera
O un ciego demente segmentando una escalera
O al fibrón coloso acomodándose un cuchillo
O al espejo de uno vérselo envuelto en un cero
O las cigüeñas esmaltándose en la tierra
O los borradores del desorden
O los paquetes contentos de curitas usadas
O la impaciencia amagando capuchones
O al interludio agitando sinrazones
Dijeras este inmune a la diéresis aún me debe un rato
No diplapides al rato, y lo repito
No diplapides al rato
Pues la derrota destruyera
Lo que sería siendo en lo que sería sido
Lo que sería en lo que sería
Lo que sería enloquecería
Y si ya dijiste tu genialidad
Ahora dejame ser fugaz
Ni me cuentes sobre tus dudas
Que le creo a tus ojos más que a vos
Ando con el tallo ensordecido
Reclutando gaviotas para el muelle
Edificando estos ladrillos vos lentificate
Friega y riega la igriega del yo
Que además de igualarte suma sumandos
Al nocturnarse la noche
Y acomodarse el temor
Se pela una almendra
Se viste la boca de cántico
Y todo el aire atravesado siempre por el péndulo de la muerte
Que nunca se detiene hasta que sí
Y sus aromas se afinan y se asoman entonces
Una vez mastiqué unas orejas
De puras penas cosechadas en la lengua
Otra vez resurrecté sonreído
Y me atoré un embudo llamado paz
La inmediatez digna de sorna
Es el problema matemático que nos paradigma
Y si paradigma no es un verbo
Es el sujeto que nos verbaliza los por qué
Voy esfumándome de este todo
Que la mañana se puso eficiente
Y un principio de acuerdo no es un acuerdo de principios
Principiante yo, que nada me acuerdo
Y si rememoro se viene un Azteca
Y me empuña su lanza contra el riñón
Blasfemo, digo yo
Pues toda máxima tiene su mínima
Y no se haga el termotanque
Que usted amigo es flor de calefón
Pues sabido es bien sabido:
En un mundo de paralelogramos
Está prohibido circular
sábado, 24 de diciembre de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario