viernes, 25 de agosto de 2017

¿Cómo se escribe? ¿Cómo se pronuncia?

¿Cómo se escribe? ¿Cómo se pronuncia?
Estoy volcándome ilegible.
Bajo unos ojos de tierra.
Sobre una lengua de madera.
¿Cómo se escribe? ¿Cómo se pronuncia?
Lo sintético, lo cinético.
Lo fonético, lo frenético.
Lo pletórico, lo telúrico.
¿Cómo se escribe? ¿Cómo se pronuncia?
¿Fué una astucia lo que me llovió encima?
¿Cómo fluye la quietud sobre la piedra?
¿Cómo nada la sombra tras las espaldas de un brillo?
¿Y cómo se escribe? ¿Y cómo se pronuncia?
Lo intrépido de la pluma en el vacío
El destino sacudiendo dados para deglutirlos
Por incesantes, por detonantes y por arteros.
¿Cómo me escribo? ¿Cómo me pronuncio?
El saco tangencial que me narra la espalda
La transmisión demente que me desemboca en la sien.
Por mal llevado, por explosivo y por aturdido.
¿Cómo te escribo? ¿Cómo te pronuncio?
Si ninguna mutación me muta, ni me mira ni se parece a mí.
Si no hay holgura que me arquee los márgenes
Si transpiro decibeles por las orejas
Si me flotan sus duraciones
En el intervalo de mi cuello
De mi cogote equino
¿Cómo me describo? ¿Cómo me denuncio?
Si me presento, soy de sedimento.
Si me presiento, estoy hecho de orilla.
Si me siento, me tiento.
Si me tiento, te siento.
Si te siento, me disentís.
¿Cómo se escribe? ¿Cómo se pronuncia?
Demasiado desmadrandomé.
Me recojo, me repelo, me distraigo,
me agujereo la sien con cucharita.
¿Cómo se escribiría? ¿Cómo se pronunciaría?
¿O de qué otra manera no sería así?
Aportando mi sitio o restituyendo mi aporte.
Pues hay autores ahuecados por la amnesia
Hay autores desmayados por el arte.
Hay autores con el sueño vanidoso.
Hechos de humo, de esquirla, de noche.
Bajo una puerta de sigilo
De tallo impávido
De jeta sugerente
Rodeada de aire
De aire solamente.

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