viernes, 10 de noviembre de 2017

Alucinaciones

Están muy cerca. El aire que está afuera de mi panza, y el aire que está adentro. Son dos aires iguales y a casi nada de distancia: Una piel de panza, el nudo de un ombligo acaso. Pero los iguales se difieren en la situación siguiente: El uno anda desnudo, el otro se ha disfrazado de mí.

Amar a alguien sin conocer su presencia.
Elegir una empanada sin saber de qué.
Entrar en la casa de un desconocido,
que el desconocido muera de un infarto,
y quedarse a solas con la casa del otro que ya no.

La montaña y mis ojos se miran.
Por encima, un cielo de confusiones climáticas y ontológicas.
Por debajo, dos litros de alma embotellada y unos pies de sendero.

Ocurre que una mujer sabe inventar humanos.
Pero el hombre en esa treta no difiere de una pava de metal.

Alguien haga sonar esa consciencia
Que tanto necesita pronunciar su palaba
Alguien destrabelenguas de la momia del habla
Aquella poesía tan sola y despreocupada

No comprendo la pregunta que me hace
¿Qué opino sobre mí mismo?
¿O qué opino sobre mi mismo?
La respuesta:
En todo caso
Todo poema es erótico
Menos éste
Menos esta peste y su orquilla.
De todos modos
Gracias, y ojalá.

No hay comentarios: