Me ignoran mucho, oh, cuánta ignorancia
Limpiando los vómitos de lunes a viernes
Los sábados se me mueren
Y a los domingos se los ama como se ama a Dios
Al deseo no se lo inventa
Se lo milita
Nunca me enamoraré pensando
ni en vos, ni en besarnos
ni en ninguna maniobra que se tiente
por debajo de la cara
Acaso será trekkingueando dedos
En la cima de tu pecho
y sintiendo la presencia del misterio
como si un ojo se posara sobre mi alma
murmurando tu mirada
por su iris vertiente
"no te hagas desilusiones"
diciendo y alejando sin mirar ya nada
Frutas y frutos frotas fritos
Sobre mi religión, que es tu espalda
Profeta suave de la mañana
A quien le confieso y le creo todo
Mientras tus ojos se duermen
¿Me creerás que te creo?
Hay formas posteriores de concentrarnos en conocernos
Intercambiando los siglos que llevamos en los bolsillos
Asaltando a cada instante terrorista
Intentando toda figura que nos constituya
Disfrazando las pieles con haces de luna
Sustituyendo sapiencias por dudosas porfías
Ventilándonos la sangre bajo un cielo arrasador
Pero
¡Se está muriendo gente que nunca se había muerto!
Estallé la miel contra la frase
Y perdí unos mocos comprendiendo
Que el estornudo es verbo sustantivo
Cuando debí ignorar tres cosas solamente:
- No puedo verme a los ojos
- Siguen saltando sobre mí seres eternos
- Detesto los puntos suspensivos...
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