Un pasto, uno entre miles, bajo otro, sólo que es el cielo.
Un árbol entre todo el pasto, hermoso, es alto
entonces, todo choca y el monte se estrella,
y entre tantas estrellas surge el sol,
que de alguna cosa está segura, entonces mira con firmeza y
llena todo de colores y también ilumina todo con amarillo.
Un huequito en la tierra, y un viento tremendo
hacen surgir un hombre para acompañar a la lluvia y las rocas.
Este hombre entonces nace llorando,
aparece el primer grito sobre la tierra
que no dice ninguna palabra, pero te explica que la cosa cambió,
que ahora la tierra sabe gritarte, y bien fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario