nada hay en mi mano
nada puedo agarrar
nada hay en mi cielo
nada puede llover
pero hay una luna
hay una luna por ahí
que me tiene absorto
me tiene fanático
y me obliga a dormir
es que no la hay en mi cielo
no la hay tampoco en mi mano
la hay en cambio en mis sueños
y la persigo soñando
solamente soñando
así es que sucede
que la luna que te cuento
me sale por el horizonte
del sueño que sueño
me sale y me mira
me observa brillante
y yo me abalanzo
me arrojo desesperado
con mil recursos fantásticos
talentos inexplicables
que me regala mi siesta
y que cualquiera juraría
que esta vez la luna
ya no tiene escapatoria
pero si vieras cómo me huye
si sólo vieras cómo se escapa
mi luna desertora
la luna de mis sueños
que se escurre de mis brazos
atléticamente
con la increíble destreza
la ferviente supremacía
que le regala mi modorra
dejándome de nuevo
otra vez de nuevo
apasionadamente solo
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