un luz siniestra me abraza, me apreta con su espeluznante abdomen.
me declino y al relacionar esta pesadilla con su detrás
por el cuenco donde se esconden voces frías como aquellas
que se refugian en la noche
para quemarnos por la madrugada
una verdad sin guantes
me amenaza deleznante
le conjugo mi verbo lozano
ardorosa sombra
arrugate contra el cielo
de nuevo y para siempre
o bajo tu manto se congelarán los árboles todos
se helarán sus hojas todas
morirá todo de muerte
de muerte ahogada en tu nube
en tu tiniebla gélida que espeluzna
en tu ilesa anchura que delezno
jueves, 20 de marzo de 2014
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