sábado, 15 de marzo de 2014

Mesa

dicen algo tantas palabras?
tan acumuladas, tan enroladas a su destino significado?
de corazón a la oración, dirá alguna.

pero me pincha el entendimiento
saber que detrás de sus andamiajes
tales combinatorias del vocablo no producen más que confusión

si de una mesa verde todos sabemos que es mesa y que es verde
para qué anexionarle singularidades de altura
si ya no sabremos si es más verde que alta o más alta que verde
o si su altura le suma o le resta verdor
o si la coloración le inclina la bajeza por las diagonales
y si es puntiaguda esas puntas son tan altas como la mesa
o tan bajas como lo verde
o si se apoya allí más verdor
serían más mesa sus puntas que la propia mesa
y si la condimentamos áspera, vieja, sucia, indómita
tendrá suciedad también en las puntas, o sólo cuando indócil no se doblegue a que el tiempo la vuelva más arisca
y ya ni sabremos si cuando la toquemos tocaremos mesa o sólo estaremos aproximando las yemas a un tono cromático de terminaciones agudas e intratables, un lecho contaminado por el polvo y el tiempo, y devenida por tanto en una máquina ingobernable de apoyar.

Tal es la confusión que nos proponen los idiomas
que con dos relojes nunca sabremos la hora verdadera
misión imposible de las relojerías
y encumbrados bajo escombros
sólo nos queda extender un dedo
un dedo oportuno y determinante
para guiarnos
para revelarnos
la mesa aquella

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