Desde que el sustantivo intocable existe, el verbo intocar nace. Y como bebé racién nacido, reclama a lloro pulido su más valiente coraje. BUAAAAAA dice su garganta nueva. BUAAAAAA se extienden sus ideas. Y más que voluntad intocable es cualidad que intoca pues el derramar de su tiempo es a la vez intocar de su espectro.
Mas escuálidos totales son opinólogos infernales de su cualidad. Expresa noticia que se alumbra en las codicias, de los noticios y de las noticias. Natalicio de la Santa Alicia! Sus maravillas y sus clérigos, guardametas de la inventiva. Cual gélidos y elásticos gramaticoides, deslumbrando al pez de la desdicha.
Pez colérico a los dolores, pesebrérico a sus rectores.
sábado, 27 de junio de 2015
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