El nadie y la nada son como los dos piececitos fríos de la soledad
Ellos son una vorágine desatada sobre el olor a queso
Un fresco canal por donde fluyen las industrias de nuestro cuerpo
Pues es aún reflejo nuestro el perfume de las espaldas
el zumbido de lo aerosoles oídos
el ímpetu como máquina
el corazón como callejuela
el método gratuito de la poesía
¿Es sin qué cosa que el hombre volverá al futuro sinceridad?
¿Es sin cuáles contornos que la frontera desguajará?
Hoy evitamos mirarnos como dos que se quieren desvestir
Hoy nos dimos cuenta que mirar es mirarnos
que el que escucha al otro es cucha del otro
como refugio calentito para el deshumor
uf mis vocablos, ya ni me creo
un poco de sangre revoltosa
pregona al salpicarnos
o al enjuagarnos el jugo
estoy distendido
necesito un apoyabrazos
alguna intersección donde descansar las alforjas
aminorar el habitáculo de la guerra
o sus viceversas que crecen infinitamente
extendidas hasta el universo unicornio
ese jubilado amaestrado
para neuronizar lo emocional
(
maíces cosechaban sus pelos,
caricias, registraban sus carozos,
ante vos, carocito
qué bronca te da que la gente te quiera.
Y qué bronca tu cartelito
esa flecha que me apunta...
esa es flecha que me adorna
)
sábado, 27 de junio de 2015
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