Sólo me faltan algunas alturas para alcanzar tan poco aire
Tanto precipicio que tengo por no caer
Tanto que surgiré entre los matices de lo aprendido
Entre los mártires maíces que me sepan nombrar
Me tienta que pueda existir mi nombre conjugado con tu voz
Me sobrevende los tickets la estática de tu dinámica
Sos por un lado llave y por otro candado
Estoy lleno de pobres razones que te intentan descifrar
Y no dan nunca con el brillo de tu puñal
Y se oxidan desnudas bajo la lluvia
las intenciones adheridas al futuro que es líquido o de gas.
Me siento entonces comandante de un tranvía.
Me siento agua que es un ser que se derrama
Que lo acapara todo con tal de creerse cuerpo.
Será que soy un surgir descargado de existires
Pero basta de cargar girasoles en los bolsillos
Este mismo momento ya se dió antes.
El sol cargando una vela para cruzar la noche
Yo recolectando poemas
Las noticias ardientes
Agarradas con escarbadientes
Y un mundo perfecto alrededor
Pero con las uvas como cilindros
Un sonido escapándose por las orejas
Una genética poetisa que poetiza todo lo rápido
Y lo lento cae raro como una pluma
En el negro tarro del universo cae y se despluma
Y como un gen genético y sonoro pide como preguntando
¿Se podrá volver al mundo mío?
En este todo es hermoso y todo es piadoso
Pero aquí las uvas son cilindros
Y prefiero volver.
miércoles, 19 de agosto de 2015
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