domingo, 7 de octubre de 2018

A quien nunca le cupo el poncho

Como aquel árbol que se creyó la geometría
Y se puso a especificar sus ramas
En la conducta de su ungüento gladiador de savia
Y aquella vez que ante un yerro
no hizo más que proliferar sandías
De su tronco, de su copa y de su espina
Y no fue más quien era pero debo decir
Estuvo dulcísimo saborearle frutas bajo su sombra

No hay comentarios: