viernes, 15 de mayo de 2020

Asistiría

Luna, en dónde te quedás agotada, si agotaste tu lunar para mí,
Si lo que quiero son unos hierros de la tierra
Si mis miasmas son alaridos chillando ¡choquemos contra algo!
Y yo que asistiría con un fusiómetro para conmemorar a la ignición
Pero mi pensamiento es un polímero carnoso
¿Inyectémonos el sol!
Así será el amarillo verdadero, el amarillo que enrojece
Y si nos intimamos seremos cangrejos inusuales
Y si nos arbolizamos seremos trufas de madera
Y diremos, con esta confusión, yo hago lo que puedo
La ley de la sobra
Donde hasta y desde son sinónimos empero...
Y reírnos podremos del rendirnos
Y donde iremos a pernoctar al cielo
Recordando no olvidar nunca
Que ese cielo cuesta lo que cuesta ese cielo
Que no hay ni una moneda en el aire
Que no hay una moneda
Que ni aire hay
Y el todo se ha apaciguado hasta la mismísima
Como la doncella carta que se escribe sola por la muerte de escritores
Como la realidad adonde caerías si te arrebanaran todo el suelo
Como el conjunto corpuscular de la torpeza agropecuaria de los tomates caídos
De las escamas perforadoras del pez engrudo
Pero lo digo y lo dudo, lo dudo todo
Mi sentimiento no me sienta bien
Mis aletas atletas se arrepienten de todo
Ninguna definición es definitiva
Y ese filo, es muy duro ver cómo lo abrazo
Cómo me sale el líquido rojo que lo acompasa
¿Cómo me entiendo lo que digo?
¿Cómo me pregunto lo que quiero?
La posibilidad de mi condición, ¿radica? ¿ocurre?
¿Es tu espectro ese hilito?
¿Ese latifundio exógeno en mi garganta, sos vos?
Yo no sé si me expuse colorado
O si los colores se exiliaron a mi color
Si infringirme me torna un tanto centrífugo
Pero va a salir una vez de mi pecho un ejército de padecientes
Quisiera tu voz oírla a mi lado
Pero no tengo un lado bueno yo
Tengo lado A en estado de desastre.
Tengo lado B apenado, agazapado tras un trocito de tu tiempo
Y siento ese ruido de que alguien viene a pedir algo
Es la luna del idilio.
Bajando las escaleras torpes.
Que me quiere ver.

No hay comentarios: