viernes, 9 de octubre de 2015

Nuevo Documento de Texto

Suenan las teclas como acordes sucedidos en otrora época, otroros instrumentos de quienes impugnaran por vez duodécima a todo caso pretérito. Aquí yo oigo y hago sonar tales tecleos, como dedos victimarios de la letra, como teclado víctima del acoso digital, nunca maten al mensajero, nadie asesine al cartero de los botones. Un botón por letra tiene el mensajero y por cada letra esbozada un botón que impugna no ya al letrero sino al deletreador, al quinteto de acordeones que redondan en la musicalización de la suave jornada nocturna, al diáfano director de la orquesta, al orgulloso plantel que oficia de afición, es un gusto, un gran gusto tenerlos aquí, claro que sí.

No hay comentarios: