- ¡Próximo paciente!
- Permiso doctor, vengo porque se me atascaron las relaciones entre los músculos y sus nervios. Entre las mucosas y las arterias que de ellas no dependen.
- Diga 33.
- Treintaitrés. Vengo porque estoy perforado en mi orilla del sur, y mis tejidos y arquitecturas internas se componen ahora de asociaciones nuevas, de elementos agregados, muchos de los cuales funcionan poco y desmantelan todo lo óseo que había en mí
- Diga 47.
- Cuarentaisiete. La controversia es importante. Si le explico por qué, le seco la risa. Es importante explicar el por qué, pero por qué es importante no me lo explico. Cuál es su nombre? El mío está tipeando manuscritos sobre la humedad. ¿Cuántos siglos lleva este monoblock sobre el que estamos parados?
- Diga 778.
- Setescientos setenta y ocho. Si me inflamo será culpa del pesado que inventó la paquidermia. No sería amuerzo cómodo para las boas constrictoras, creamé. Demasiado árido para las vizcacheras.
- Diga 8311.
- Ocho mil trescientos once. Perdonemé que vengo de impresvisto, con marcas de almohada imperdonables y algo escaseado de los argumentos amables de la medicina moderna. Pero fijesé si no ando abundando de escaceses.
- Diga 64982.
- Sesenta y cuatro mil novecientos ochentaidós. Amueblado ando de flaquezas, le digo. Y con la frazada llena de pelos. Achinando los ojos para captar algún subtítulo. Pero el tiempo me sigue arrojando sus renglones maullados, como si fuera un gato asintótico que busca mimos después de un tendal de rasguñazos. Y será por eso que vengo, doctor.
- Diga 290805.
- Doscientos noventamil ochocientos cinco. Entiendamé, doctor. Miro al tirano felino y le escupo. Llevo clavada en la nariz la bisectriz de tus retinas, gato filoso. En la ronda de los muertos yo me asumo perdedor, gato kilometraje, desenvainaste tus vainas en fila contra mi cordón, gato cohete, gato explotador, me infiltraste tus andenes sin tren, pero me rajo de tu secta, ahora que estás durmiente te dejo partido en dos entre vía y vía, y si bien ya no pasa más, quién sabe igual hacia dónde me llevarás, gato transportista, hasta dónde viajarías por mí, a enamorarme de qué pasiones, gato tamaño, y qué vamos a hacer por vos también, con todo ese perímetro infinito que se te fuga por todos lados, aunque sea la misma lluvia que nos trajo acorralados a este monoblock de hospitalidad.
- Su numeración está intacta, es envidiable. ¡Próximo paciente!
viernes, 17 de junio de 2016
Próximo Paciente
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