He pasado los últimos meses adentro de un tubo.
La existencia era curiosa, así que yo me volví curioso.
Y a la existencia le dije:
Curioso: Existencia, no existís
Inexistencia: Has resuelto un acertijo. Pero difícil es acertar a cuál acertijo has acertado
Curioso: Para entender cuál, tendré que pensar cómo.
Inexistencia: Llevame a tu departamento y hagamos el amor.
Curioso: Estoy en este tubo. Si es tubo, estuvo tubo y tubo estará
Inexistencia: Estás desviando tus zapatillas por el sendero de una maldad. Y si además de esa osamenta tuvieras la consciencia en horario, te pediría masajes en el colmo.
Curioso: Tanto el amor como el dulce de leche son un poderoso borrador en el pizarrón de la tristeza, y de su tiza amarillenta.
Inexistencia: Me sangra la distancia entre mi mate y la panadería
Curioso: Si tuviéramos esos bizcochitos aquí estaríamos tan tarados de enamorados
Inexistencia: Si te quedás, joya
Curioso: Me quedo pero en mi tubo, en el cardón que traigo en el esófago intrínseco, mientras en el subterráneo una mujer está llorando y sus lágrimas ganan carreras hasta el piso, y la mujer del llanto es como una hojita que lleva la hormiga subte en el tubo de homiguero que subraya la ciudad, atravesando todas sus joyas por debajo, y también su fascismo, y todo alrededor se empapa de la lágrima de la mujer que se quiere matar, no esta última, sino aquella anterior, la gota, que se dispara evadiendo mocos y pañuelos por igual, razones y corazones indistintamente, con su viaje demasiado parecido a la congoja, que tiene adentro otra mujer buceando, otra mujer llorando.
Inexistencia: Bueno vos estás intrínseco en tu poema, intrincado y seco, pero no le erro a errarle ni por error, estás preparando una coma en la palma de tu pupila, la llevará en mensaje una paloma anónima nombrada sólo en un estratófero verso de antaño que fue prendido a una pérdida de la más humana humanidad.
Curioso: Me gusta cuando charlas, porque estás como presente.
Existencia: ¿Vés que sos grata? ¿Oís que decís lo crocante? ¿Gustás sabor en lo que respecta a la lengua que parlás? ¿Olés el perfume que brótate ahora que sos el héroe de sentirte raro y equidistantemente confuso? ¿Podés tocarte todavía, que te trasplantaron el alma y te pusieron un triciclo?
Curioso: En la casa de mi nariz, hay un lado izquierdo y un lado derecho. Uno de los lados es mentira y el otro es un carozo que no sabe serlo. Es una foja de cerezo que se avalancha mermelada.
Existencia: Tu mente se mece en la parafernalia, y entre esa oscuridad sale la luna hipocondríaca luciendo su dado encendedor de suertes zodiacales
Curioso: ¿En serio me estás cargando? ¡Ser carozo no es deber serlo! No necesito ninguna creatividad pues yo ya soy la hoja escrita desde donde se está copiando esto que te digo, yo no lo digo sino que repito lo que está dicho en mí. No echemos a la catarata la culpa del agua
Inexistencia recostada sobre la Existencia: Hay respuestas que exigen verdaderamente una pregunta
Curioso: Si los dos nos gustamos el culo, salimos a bailar y ningún mundial de atrocidades va a evitar que seamos un quilombo de caderas.
Existencia acariciándole el pelo a la Inexistencia: Me daría un tiro en la reiteración, pero si él es un brazo y ella un idioma de rodillas, la historia va a joderlos como el pollo jode a la gallina.
Curioso: Soy alumno de cada mariposa que me enseñe sus colores. Hurgo en mi buzón. Si tengo una característica es que hurgo en mi buzón.
Inexistencia revolcando sus dedos en los genitales de la Existencia: Yo siempre degluto en tiempo presente, y me preparo para la digestión del futuro.
Curioso: Yo, cuando no me estoy deshaciendo, estoy fingiendo ser yo.
Existencia extasiada: La sutura es una oruga letal de efectos desconocidos. Poco probable pero puede pasar, que se vengan con sus cursos de telescopios de priorizar al corazón
Cursioso: ¡Será un paso más hacia mi panza desde alguna cuadrada alfombra de agua!
Inexistencia extasiante: Sos una trompeta diciendo un bólido sonoro por un socorro altoparlante. Me endilgás la ultrajación del sonido, pero no porque ya me rajé de mí desde que arrancó la perorata.
Curioso: No sé estar de acuerdo con la propiedad privada, pues ni siquiera concuerdo con que mi propia mano sea entera y absolutamente mía, pues es aún más mano de mi pueblo y es él quien tiene la absoluta potestad de sus libertades y derechos, y los límites y deberes de una mano popular.
ExistInexisTubotencia: Dale, quedate. Si te quedás, joya.
sábado, 4 de agosto de 2018
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